jueves, 30 de mayo de 2013

Vivir la pureza de corazón

El mundo gira en un ritmo frenético y a veces parece que hasta perdemos el aliento en el  tener que dar cuenta de todas las demandas de nuestra existencia. Hay tantas cosas por hacer que corremos el riesgo de perdernos de nosotros mismos y olvidar el gran deseo de felicidad sincera que tenemos dentro del ¡corazón!


Vivir se vuelve la tarea más linda y desafiante de todas, vivir de verdad y no fingir que se vive. Tener una vida sincera, con pureza de corazón y esfuerzo de vida... ¡Eso sí nos vuelve felices de verdad!


Pero parece que hablar de pureza de corazón se vuelve algo medio “retro” medio “edad media”. ¿Será que lo es?


¡Creo que no! Pureza quiere decir la calidad de aquello que es, de aquello que no ha sido alterado, mezclado, se dice respeto a la esencia y a accidentes. Ser puro de corazón es ser aquello que si es sin las alteraciones que depura nuestra esencia.


Pero en un mundo que nos exige tanto y hasta parece que nos perdemos de nosotros mismos, ¿será posible ser puros de corazón?


¡Totalmente posible! Comparo la búsqueda por la pureza de corazón al proceso de reeducación alimentar. Precisamos sacar de nuestro día a día alimentar todo aquello que nos perjudica. No da para abrir concesiones. ¡Necesitamos sacar mismo! El no que tiene fuerza de un sí. No a eso que me hace mal y sí a aquello que me hace bien, y me vuelve un bien


Ya pensaste si una persona que está viviendo un proceso de reeducación se alimenta y que al ver un postren un pedazo de torta de chocolate con cobertura de chocolate y relleno de dulce de coco ella no consigue decir no y ¿parte para el ataque? Si no consigue decir no a la torta ¿cómo podrá decir no para un e-mail pediendo para mirar pornografía en Internet, o un no para una invitación para aspirar cocaína, o un no a un noviazgo fuera de la castidad? El ayuno es una forma maravillosa de crecer en el dominio de nuestras pasiones. Si eso aún no es parte de la vida de una persona, ella debe comenzar con un simple sacrificio que sea relativamente fácil de poner en práctica.


Cuando los deseos surgen como un volcán en erupción necesitamos encararlos de frente en vez de reprimirlos, no da para decir: “sólo un poquito no hace mal”. ¡Ni pensarlo! ¡Aquel poquito irá arrastrarnos al fondo del pozo! Pureza de corazón es asumirse en tus manos aquel deseo y en este momento ofrecérselo a Dios, a Jesús en la Cruz, pues Él llevó sobre si nuestras transgresiones. Al hacer eso, "el Espíritu del Señor da forma nueva a nuestros deseos" (Catecismo de la Iglesia Católica, 2764).


La Jornada Mundial de la Juventud nos ofrece varias oportunidades de vivir esta experiencia. Un encuentro con Jesús, con otro y consigo mismo. Tendremos esparcidos por la ciudad carioca innúmeros shows y espectáculos, literalmente un “Festival de la Juventud”. En todos estos lugares tendrás la oportunidad de vivir esta ¡pureza de corazón! Saber aprovechar lo mejor de tu juventud sin perderte ¡de ti mismo! ¡Créelo! Tu “sí” y tu “no” determinará ¡un corazón puro! ¡Sé tú mismo y deja a Dios ser todo en ti!


“Sin duda, la vida sólo puede valer si tienes el coraje de la aventura, la confianza de que el Señor nunca nos dejará solos.” (Benedicto XVI, discurso 21 de marzo 2009)



¿Está pronto para aventurarte?



Adriano Gonçalves


Comunidad “Canção Nova”

El joven y la Palabra

“¿Cómo un joven conservará puro su camino?


Observando tu Palabra.” (cf. Sl 119 [118], 9)


Al pensar el tema de la relación del joven con la Palabra de Dios, el primer versículo de la Escritura que, tal vez, nos venga a la mente, es el presentado al inicio de este artículo: el versículo 9 del Salmo 119 o 118, según la tradición latina. En este bellísimo salmo, que todo el es un gran elogio a la ley divina, el salmista propone una pregunta: “¿Cómo un joven conservará puro su camino?”Inmediatamente sigue la respuesta: “Observando tu Palabra.” El camino es uno sólo para aquellos que desean alcanzar la verdadera vida: la Palabra de Dios.


Sería interesante que leyéramos Sl 119,9 junto con  el texto de Dt 6,4. Cuando el salmista habla de “observar” la Palabra de Dios, él usa el verbo hebraico shamar, que significa ‘guardar’, ‘observar’, o sea, retener la Palabra en el corazón y ponerla en práctica en la vida. En Dt 6,4, el credo por excelencia del pueblo judío, encontramos la gran orden del Señor a Israel: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor.” El verbo utilizado aquí para ‘escuchar’ es el verbo hebraico shama’, de ahí que ese pasaje sea conocido como ‘shemá’, el gran “oye” de Dios para su pueblo, el gran llamado a la escucha de su Palabra. Aunque sean verbos diferentes, nos damos cuenta que hay una cierta asonancia entre ellos: shamar y shama’. De hecho, la ‘escucha’ de la Palabra de Dios supone también su ‘observación’.


Estos dos versículos nos pueden ayudar mucho en nuestra reflexión. Somos llamados a una actitud de escucha verdadera de la Palabra de Dios. Con todo, no basta escuchar pasivamente la Palabra. Es necesario ‘guardarla’, como ejemplo Maria, en nuestro corazón (cf. Lc 2,51) y, como nos invita el salmo, ‘observarla’, esto es, ponerla en práctica en nuestra vida.


Vivimos en un mundo en el que a los jóvenes se les presentan muchos caminos. Por eso, aquellos que verdaderamente desean andar por el camino del Señor deben buscar este camino en la lectura asidua, en la escucha obediente, en la meditación continua y en la práctica constante de la Palabra de Dios.


En el año 2010, el Papa Benedicto XVI, en un encuentro con los jóvenes de Roma y de Lazio en preparación para la Jornada Mundial de la Juventud del año 2011, al ser preguntado por una joven con respecto al sentido de la vida y de la voluntad de Dios para ella, respondió diciendo que la Palabra de Dios es la que nos puede indicar el verdadero sentido de la vida y explicitarnos cuál sea la voluntad de Dios para nosotros: “Por fin, este es el punto esencial: conocer, con la ayuda de la Iglesia, de la Palabra de Dios y de los amigos, la voluntad de Dios, querer en sus grandes líneas, comunes para todos, querer en la concretización de mi vida personal. Así, la vida se vuelve tal vez no demasiado fácil, pero sí más bella y feliz.”


Un camino excelente para que el joven pueda encontrarse con Cristo en su Palabra es aquel ya consagrado por la vida espiritual de la Iglesia: la “lectura orante de la Palabra” o, según la expresión latina, la lectio divina. Aunque existan muchos métodos para realizar la lectura orante de la Palabra, se trata más de una actitud delante de la Palabra de Dios que de un método. Se trata de comprender que la Palabra de Dios es el excelente medio por el cual Dios desea hablar al corazón de  su Iglesia y también a mi corazón en particular, indicándome cuál es el sentido de mi vida y cuál es el proyecto que Él tiene para mí.


Al prepararse para el encuentro con el sucesor de Pedro en la JMJ Rio2013, cada joven debe comenzar a cuestionarse respecto de su actitud delante de la Palabra de Dios. Aquellos que aún no están familiarizados con Él, deben comenzar ya. Es necesario que cada joven tenga su Biblia y verdaderamente la lea, ore con ella y procure poner en práctica lo que allí leyó y oró. Las dudas con relación al texto bíblico también aparecerán. Delante de ellas, es necesario que el joven busque aclaraciones, que lea buenos libros que lo ayuden a comprender mejor la Palabra de Dios, que la estudie, que busque subsidios para conocerla mejor. Esa tarea esa de todo cristiano y, por eso, también del joven que desea comprometerse más y más con Cristo.


Si de hecho el joven estuviera unido a Cristo a través de una intimidad profunda con su Palabra, la JMJ Rio2013 será verdaderamente aquello que Dios quiere que ella sea: un verdadero encuentro de cada joven con Cristo y con aquel que Él escogió para confirmarnos en la fe, el Santo Padre (cf. Lc 22, 31-32).



Pe. Fabio da Silveira Siqueira,
Magíster en Sagrada Escritura, PUC-Rio.
Arquidiócesis de Río de Janeiro

En el combate de la fe, la oración es una arma vital

Hermanos, me he dado cuenta, en mi día a día que lo que me sostiene es la oración. Digo eso no como una simple transcripción de una frase, sino como una experiencia vivida.


El enemigo ha intentado derribarnos, devorarnos. Es bastante cierto aquello que San Pedro nos escribe en su Primera Carta: “Sean sobrios y estén vigilantes, porque su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente buscando a quien devorar”. Y él no descansa, no duerme. ¿Podría yo dormir, descansar, dejar de vigilar tan siquiera “por una hora?”


Algo que ha sido de gran estímulo para mantenerme fiel a la oración es el conocimiento de que el enemigo de Dios no descansa. Somos jóvenes, fuertes y vigorosos, dispuestos a luchar por un ideal. ¡Ideal! Fue eso, principalmente, lo que movió a millares de estudiantes por todo el mundo en la década de los 80. Ellos luchaban, se unían, enfrentaban al enemigo, y hasta morían por un ideal: libertad (liberarse de las dictaduras políticas). ¿Quién no recuerda al joven estudiante que se colocó delante de un tanque de guerra en la Plaza de la Paz Celestial, en China?


Las músicas en aquellos días tenían un mensaje, una información y una formación. Y hoy, ¿cuáles son los mensajes o las formaciones que tenemos? Puedo afirmar, sin miedo, son “deformaciones”. Las músicas y los medios de comunicación (en su mayoría) han retirado de los jóvenes los ideales, han deformado a la juventud, como consecuencia de eso, a la familia, y por consiguiente, a la humanidad.


Nos están anestesiando. ¡Basta! Todo esto es simplemente la acción del enemigo. ¿Recuerdan? “Su enemigo el diablo ronda como león rugiente buscando a quien devorar”.


Juntos vamos a construir una nueva historia. Pero sabemos que para cambiar el mundo, necesitamos cambiar nuestro “metro cuadrado”, o sea, necesitamos ser nuevas criaturas, en el Nombre de Jesús y por el poder del Espíritu Santo. Las gracias están siendo derramadas abundantemente. ¡Recíbelas!


Nuestro ideal es mucho más grande que el de otros tiempos. Antes luchábamos por una libertad política, hoy debemos luchar para mantener la seguridad que somos liberados del pecado, es la Liberación del pecado, la cual nos fue garantizada por Jesús. No podemos entregar nuestra alma al enemigo, necesitamos rescatar nuestro ideal, unir fuerzas (cristianos) y “buscar las cosas de lo Alto”.


Vamos a la lucha sin temor, ya que nuestro general nos garantiza que somos victoriosos en Su Nombre. Él nos da la fuerza, la sabiduría, el coraje, la valentía, la gracia, pero espera de nosotros el esfuerzo, espera que hagamos nuestra parte. Él es Jesús, el Victorioso de las batallas. “Fuerza, yo he vencido al mundo” (Jn 16, 33) nos dice, y también nos garantiza: “Estaré con ustedes hasta el final de los tiempos”.


Como San Pablo nos afirma: “No es contra hombres de carne que tenemos que luchar, sino contra los principados y las potestades”. Por lo tanto, nuestra arma es la ORACIÓN. ¡Toma la tuya!”


Estamos unidos con esa arma.



Emanuel Stênio


Comunidad Canção Nova (Canción Nueva)

“¡Aquí me tienes, mándame a mí!” - Especial (parte 1)

Con el tema “Juventud y Fraternidad” la Campaña de la Fraternidad de este año 2013, busca despertar en este período de la cuaresma, la gran responsabilidad de ayudar a los jóvenes a redescubrir los valores fundamentales para el sentido de vida, y su lugar en el mundo. Y nos invita también a reflexionar sobre la responsabilidad de los adultos ante el compromiso a la conducción madura y saludable de nuestra juventud. Teniendo como punta pie inicial, el texto base de la Campaña de la Fraternidad de este año 2013, reflexionaremos juntos algunos grandes desafíos para jóvenes y adultos.


Partiendo de la primera parte del texto base de CF 2013, presentamos el gran impacto que el cambio de época viene trayendo en la vida de los jóvenes, consecuentemente en la vida familiar y en la sociedad.  Pero antes es necesario entender  que este concepto de cambio de época, cuando se inicia y termina su ciclo. Podemos decir que este concepto puede ser entendido como una “transición de una cultura estable para otra, nueva y aún no estabilizada”.


La cultura puede ser entendida como un incremento de conocimiento, una riqueza interior, un mundo íntimo. Según el autor Ricardo Yepes Stork, en su libro fundamento de antropología, el origen de toda cultura es el núcleo creativo y afectivo de la persona, una sabiduría que crece para dentro, porque se cultiva, para después salir de dentro, la cultura forma el depósito donde encuentra el sentido de las realidades que para nosotros son valiosas, o sea, alargamos lo que recibimos forma personal, para transmitirlas al mundo en que vivimos, dando sentido no más singular, pero objetivamente comunitario, transmitiendo ideales y valores. La cultura no es apenas una decisión colectiva, pero valores que conducen para una dirección.


Según el texto base de la Campaña de la Fraternidad, este cambio de época, alcanza todas las realidades humanas, tanto en la economía, como en la política, arte, ciencia, educación, deporte y también la religión.  Entre todas esas realidades, se apunta la religión como la más impactada entre las demás, pues por su complejidad, alcanza a todas las demás, todo a lo que se refiere al ser humano, “principalmente con la dimensión transcendental – su relación con Dios y con su proyecto de vida plena para todos” (Texto Base de CF).


Con este cambio de época, podemos relacionar algunos factores, que según el propio texto base, nos damos cuenta del gran impacto en la vida de las personas, como las relaciones que se dejan pasar con la gratuidad, pero de forma descomprometida y poco estable, a las alteraciones en los papeles tradicionales de hombres y mujeres en la sociedad,  la substitución del papel de los padres y de la escuela por los medios de comunicación de masa, y una fragilización de los lazos comunitarios y hasta mismo una negación de vida, un relativismo o un fundamentalismo delante de las realidades presentadas, un sistema económico neoliberal que se produce una ardua competición en el mercado de trabajo, una afectividad autónoma y narcisista que sienten dificultades en las relaciones permanentes y comprometidas, un empobrecimiento de la consciencia de misterio del ser humano, una ausencia de la dimensión de futuro y de esperanza, pero apenas una fuerza para vivir una felicidad en el presente sin preocupaciones con consecuencias y responsabilidades.


Vemos con este tiempo, un gran avance en la cultura mediática, donde las personas, sobretodo los jóvenes, no viven más sin los instrumentos tecnológicos. Podemos llamarlos de un “nuevo modelo de agentes de comunicación. Se vive y se respira un ambiente mediático. En este ambiente, que también no debe ser interpretado como negativo por los beneficios ofrecidos, se corre el riesgo que los jóvenes quieran estar siempre conectados, considerando totalmente natural la sustitución de la relación personal, que es el mejor medio de comunicación, por la virtual, por la innúmera posibilidad de creación de personajes y realidades. Este es un peligro que el propio Papa ya presentó “La presencia en estos espacios virtuales puede ser la señal de una búsqueda auténtica de encuentro personal con el otro, si se está atento para evitar sus peligros, como refugiarse en una especie de mundo paralelo o exponerse excesivamente al mundo virtual. En la búsqueda de compartir, «amistades», nos confrontamos con el desafío de ser auténticos, fieles a sí mismos, sin ceder a la ilusión de construir artificialmente el propio «perfil» público” (mensaje del Papa Benedicto XVI para 45º día mundial de las comunicaciones).


La juventud de hoy, diferentes de los de la década del 60, 70 y 80, que se reunía para protestar en las universidades, avenidas y otros locales público, hoy se reúnen, y se mueven con mucha facilidad y velocidad por medio de las redes sociales. Muestran una gran habilidad para articular las informaciones, crear comportamientos y formar conceptos por Internet.


Se engaña quien piensa que el joven nacido dentro de una cultura mediática no posee una actitud de fe. El joven que tuve la experiencia con el Sagrado, lo busca cada día más, creen en Dios, buscan llevarlo por el camino el cual son frutos, la Internet. El gran desafío es volverse este camino mediático,  una vía para la verdadera vivencia personal y comunitaria. “El envolvimiento de los jóvenes debe ser visto a partir de la interactividad en las relaciones”. El joven es aquel que se mueve, y desea también el espacio que lo integre y lo haga participar de forma activa dentro de la iglesia.  Son llamados también al silencio y a la escucha atenta de la Palabra de Dios, pero es necesario acogerlo en esta interactividad, dialogando y ayudándolos en su búsqueda esencial del sentido verdadero de vida: Jesucristo.


La Iglesia delante de las nuevas generaciones, ¿cómo responder? Es lo que meditaremos en la próxima semana.


RIO 2013

Prepara la JMJ con estos Materiales

Con estos siete temas puedes prepararte la JMJ a través de pequeñas catequesis para hacer en grupo.

 

martes, 28 de mayo de 2013

"Jóvenes, la Iglesia espera mucho de ustedes"


El texto con el que el Obispo de Roma ha dado "los buenos días" a la juventud de todo el mundo se ha presentado exactamente 2 meses antes de que el Santo Padre presida, el 28 de julio, en Rio de Janeiro, la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud 2013.

 

viernes, 24 de mayo de 2013

Feliz día de María Auxiliadora

Como cada 24 de mayo La Orotava se une para honrar a María Auxiliadora, un pabellón lleno de personas, gente mayor y adultos, pero sobre todo muchos niños y jóvenes que no querían perderse la cita.


Subiendo al trono de María Auxiliadora, Don Ernesto director del Centro, le puso una rosa en nombre de todos nosotros y pidió personalmente por todos los alumnos, por las personas mayores que todos los años vienen a verla y como no por los niños, por los del colegio y los de toda la Villa.


El que escribe este pequeño artículo, cada 24  mayo vuelve al colegio, porque el amor a la Virgen de San Juan Bosco es algo que como antiguo alumno llevo siempre conmigo. Por eso este año quiero dar las GRACIAS a toda la comunidad Salesiana que durante toda mi infancia y juventud me educó en valores tan importantes como son la Alegría, pero sobre todo en la CONFIANZA en nuestra Madre que nunca me ha abandonado, que siempre me ayuda, porque como ya decía Don Bosco "Ella lo ha hecho todo"


MARÍA AUXILIADORA DE LOS CRISTIANOS


¡RUEGA POR NOSOTROS!


 DSC_0450 copia